Lo insólito del sexo
dic12
Tengo una amiga atractiva, sexy y divertida. Tal vez la palabra que mejor la defina sea ‘absorbente’. Tiene tantas y tan llamativas virtudes que uno termina por rendirse a sus pies enamorado. A esto hay que sumar que el sexo le chifla. Que le va la marcha, vamos. Instinto que modera, ojo al dato, a base de buenas maneras y ‘paciencia’. Y aquà es donde llega el colmo de lo insólito, su chico es, digamos, ‘tranquilo’.
Lo cierto es que hasta hoy desconocÃa que hubiera hombres de dos velocidades pero, visto lo visto y para desasosiego de su entrepierna, los hay.
DeberÃan de habilitar en los ayuntamientos un departamento donde repartir impresos de planificación amorosa que recogiese habilidades y necesidades personales a fin de evitar estas cosas. Cada vez que pienso el número de polvos que mi amiga deja de recibir semanalmente por incompatibilidad sexual…






